Los acuarios son elementos decorativos de gran impacto visual, por eso se colocan en hoteles y restaurantes. Son llamativos, coloridos y transmiten paz y tranquilidad. Su estética no es discutible, pero su limpieza es compleja. No debemos de olvidar que son pequeños ecosistemas de vida en un espacio muy reducido. Como una de las empresas de limpieza en Bilbao te contamos que las tareas de higiene y mantenimiento son fundamentales para garantizar las mejores condiciones posibles para los peces que habitan en su interior. 

Las especies que se encuentran dentro del acuario o terrario son muy delicadas. Los peces tropicales, por ejemplo, son unos de los más vistosos y coloridos, pero también, son extremadamente sensibles. Habrá que tener en cuenta aspectos como la temperatura del agua o la composición química de la misma. Mediante la limpieza de estos recipientes podemos controlar los parámetros necesarios y garantizar el mantenimiento de las condiciones idóneas.

Desde Limpiezas Bilbao queremos destacar que para mantener un acuario en el mejor estado de conservación posible deberíamos limpiarlo cada quince días. Si no tienes mucha experiencia en el mantenimiento de estos recipientes, no te preocupes, puedes empezar por seguir estos consejos:

  1. Existen aparatos especiales que pueden ayudarnos con la tarea. Si estamos hablando de un gran acuario, tendremos que utilizar un sifón o un aspirador de fondo para eliminar la suciedad que se acumula en esta parte. También, será necesario contar con una rasqueta de plástico para la parte interior del cristal.
  2. En el fondo del acuario suele haber grava o pequeñas piedritas. Con el sifón las removeremos para poder aspirar la suciedad y desechos que se acumulan en esta zona. Habrá que prestar especial atención a las esquinas, ya que es donde más suciedad encontraremos. Con el sifón sacaremos hasta un 30% del volumen de agua y podremos aprovecharla para regar las plantas, por ejemplo, ya que este líquido está lleno de nutrientes.
  3. Los cristales son la parte más compleja, deberás utilizar la rasqueta para limpiar el interior de los cristales, siempre de arriba hacia abajo. Es aquí donde pueden crecer algas y microorganismos que deberemos limpiar exhaustivamente.
  4. Con menos frecuencia, pero no por ello menos importante, habrá que limpiar el filtro del agua del acuario. Generalmente, esta tarea se realizará cada seis meses, pero es de vital importancia, ya que sólo de este modo sabremos que acomete bien su función.

Rellenar el acuario de nuevo es la parte más complicada del proceso. Lo más adecuado es hacerlo poco a poco, con un sistema por goteo, por ejemplo. En cualquier caso, la temperatura del agua añadida y el pH deberán ser iguales al agua del interior. La mejor opción será tratarla con anticloro y dejarla reposar un mínimo de 12 horas.