Los ácaros son pequeños arácnidos, tan diminutos que no pueden verse a simple vista. Quizá por esta razón incitan a la inquietud, podemos afanarnos mucho en las tareas de limpieza y no por ello acabar con su presencia en nuestra vivienda o establecimiento comercial. Estos pequeños seres y sus excrementos causan la inmensa mayoría de las alergias actuales. Como una de las empresas de limpieza en Bilbao te contamos que existen diferentes especies de ácaros, una de los más comunes y más difíciles de erradicar son los del polvo, ya que su tamaño es inferior a 0,5 milímetros.

Precisamente, estos pequeños arácnidos son un auténtico problema para los enfermos de asma. Se esconden por toda la casa, pero especialmente, en zonas textiles como el sofá, las alfombras, el colchón o las sábanas. Buscan los climas templados para habitar y procrear, reproduciéndose a gran velocidad. Su presencia suele multiplicarse en los meses calurosos y más húmedos con la presencia de lluvias.

En Limpiezas Abando sabemos que, aunque pequeños, estos seres son capaces de mermar la salud de algunas personas. Son un reto para las tareas de limpieza y muchas personas se sienten frustradas al no poder tener constancia de si en sus casas habitan o no estos huéspedes indeseados. No podemos verlos, pero sí sabemos cuáles son las acciones específicas para conseguir que desaparezcan.

  1. Lavar la ropa de cama semanalmente: Generalmente, estos arácnidos se concentran en los dormitorios, eligiendo la ropa de cama y los colchones como su refugio predilecto. Para evitarlo podemos optar por prendas especiales para minimizar el polvo y los ácaros. Además, te recomendamos lavar la ropa de cama semanalmente en agua caliente, alcanzando al menos los 60ºC. Cuando estos textiles no puedan lavarse en caliente, podemos meterlos en la secadora durante 15 minutos a la temperatura señalada anteriormente.
  2. Cuidar la humedad relativa en el interior de la vivienda: La humedad relativa es un factor a tener en cuenta, para tratar de eliminar a los ácaros de nuestra vivienda deberemos tratar de bajar esta tasa de humedad por debajo del 50%. Para conocer el grado de humedad podemos adquirir un higrómetro y para reducir la humedad un deshumidificador.
  3. Evita las alfombras: Además de la ropa de cama, es necesario tener en cuenta que en el inmueble podemos encontrar otros textiles como las alfombras y las cortinas donde también pueden anidar los ácaros. Las cortinas debemos lavarlas y extremar su limpieza, del mismo modo que hemos visto con la ropa de cama. Las alfombras son mucho más difíciles de limpiar, por lo que conviene evitar su uso.
  4. La importancia de pasar la aspiradora: El polvo es el principal enemigo a batir, debemos limpiarlo con frecuencia sin olvidar los pavimentos, ya que son una superficie donde las partículas de polvo se pueden concentrar.