Antes de resaltar lo positivo de utilizar agua ionizada en la limpieza del hogar queremos aprovechar este post para explicar qué es eso exactamente. Lejos de lo que uno pueda imaginar, no es más que simplemente agua con iones minerales. En función de los minerales presentes en el líquido, el agua ionizada se puede dividir en: agua alcalina, la recomendada por los expertos de la salud para su consumo por sus innumerables beneficios o agua ácida, la que se emplea para el saneamiento, ya que se ha descubierto que es sorprendentemente eficaz al conseguir eliminar en torno al 99% de las bacterias, gérmenes, moho y demás microorganismos, suponiendo un verdadero avance en los procesos de higiene y limpieza, lo que explicaría el interés de las empresas de limpieza en Bilbao por este producto.

El agua ionizada se presenta como la alternativa más ecológica al uso de productos químicos, ayudándonos a reducir los riesgos de estas sustancias en el medio ambiente y en nuestra salud. Las empresas de limpieza en Bilbao emplean este potente desinfectante en todo tipo de entornos con unos excelentes resultados, ya sea en suelos, sobre muebles, cristales, utensilios de cocina, freidoras, inodoros, etc.

Nos permite disfrutar de una mayor higiene personal en nuestras casas. Pero su uso se ha extendido a otros ámbitos como el de la industria alimentaria. A diferencia de lo que puede ocurrir con los productos químicos, el agua ionizada evita que los alimentos se intoxiquen y que se vea afectado su sabor.

H2O, la fórmula más eficaz contra la suciedad

Comparada con los mejores detergentes, el agua ionizada destaca una vez más por sus propiedades antibacterianas. Su utilización minimiza el empleo de sustancia químicas perjudiciales, no deja residuos y puede aplicarse en cualquier ambiente sin que nuestra salud se vea dañada.

En el sector de la limpieza, empresas como la nuestra, Limpiezas Abando, la utilizamos por su eficacia como desengrasante. Evita también las incrustaciones y actúa a su vez como un poderoso quitamanchas (leche, huevo, betún, maquillaje…).

En el día a día, no es extraño que se emplee para lavar la fruta o la verdura, para limpiar las heridas o como enjuague para la boca para prevenir llagas, el sarro o aliviar el dolor de garganta.