Dolores de cabeza, molestias en las cervicales, reacciones en la piel, problemas oculares o de circulación son algunos de los síntomas que ponen de manifiesto que trabajas en una oficina enferma. La ergonomía del puesto de trabajo es fundamental para mantener todos estos síntomas alejados y no caer en el amplio porcentaje de absentismo laboral por molestias de este tipo. Cualquier oficina o centro de trabajo debe contar con unas condiciones mínimas de salubridad y confort para que los trabajadores puedan aprovechar al máximo su rendimiento, mejorando la productividad y minimizando la ausencia de los empleados en su puesto de trabajo. Como una de las empresas de limpieza en Bilbao sabemos bien que uno de los factores esenciales para conseguir unas condiciones de salubridad óptimas es la limpieza e higienización de los espacios de trabajo.

Las malas posturas, la falta de ventilación, una iluminación deficiente o pasar muchas horas delante de la pantalla de un ordenador encendido son los factores fundamentales que desencadenan el síndrome de la oficina enferma, que es el origen de una de cada cuatro bajas laborales. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las partes del cuerpo de los trabajadores de oficina que más sufren son: el tórax, la espalda, los costados y las lumbares.

Desde Limpiezas Abando te contamos que el concepto de “síndrome de la oficina enferma” surgió en los años 70 a raíz de un brote de legionella en un hotel de Philadelphia, donde perdieron la vida 34 personas. En esa misma década, con la crisis energética en EE.UU comenzaron a tomarse medidas para ahorrar en el uso de los aparatos de climatización, por lo que se pretendía mantener durante más tiempo las temperaturas en el interior de las oficinas y centros de trabajo. Por este motivo, comenzaron a construirse edificios herméticos y los americanos trabajan en espacios mal ventilados comenzando a enfermar.

La higiene de los baños y los útiles comunes para varios trabajadores deben de ser correctamente higienizados para evitar el contagio de enfermedades. La limpieza es una cuestión fundamental para mantener la salubridad de los recintos laborales para evitar que los trabajadores caigan enfermos y se encuentren cómodos para realizar su actividad productiva. En estos casos, la mejor opción será siempre contratar una empresa de limpieza para que acometa estas labores de forma profesional.