Con la llegada del invierno, las lluvias, el frío y el hielo se incrementan. Estas condiciones adversas pueden causar problemas en garajes y sótanos subterráneos, sobre todo en las zonas del norte del país. Las lluvias torrenciales pueden causar inundaciones que provocan cuantiosos daños materiales y desperfectos. Desde nuestro servicio de limpieza de comunidades en Bilbao, hemos visto varias veces cuáles son sus consecuencias y la limpieza de garajes tras la inundación es fundamental para devolver la funcionalidad a estos espacios.

Las inundaciones de garajes son un problema grave, cuando ocurre es necesario evacuar el agua lo antes posible. Es muy probable que haya daños materiales, pero además si no se limpia de forma adecuada puede dar lugar a la aparición de humedades en las viviendas superiores. El agua en el interior de una construcción puede causar muchos daños a la infraestructura, sin contar los problemas que desencadena la humedad y que puede mermar la salud de las personas que habitan en ese determinado inmueble.

Las consecuencias son mucho más graves de lo que podamos pensar, si el agua encuentra un resquicio y se cuela al interior de la estructura, alcanzando zonas como los cimientos, puede poner en grave riesgo la estabilidad de la edificación. Evidentemente, sería ideal poder evitar las inundaciones. Si vemos que nuestro garaje es vulnerable, deberemos tomar medidas para evitar que el agua lo anegue. Lamentablemente, no siempre es posible.

Como factores preventivos conviene tener un sistema de desagüe que garantice que la superficie del suelo no se inundará por completo. También será importante tener las arquetas y sistemas de drenaje lo más limpios posible y realizar los mantenimientos periódicos.

El problema es que no siempre podemos evitar estas situaciones. Por ello, si se produce una inundación en nuestro garaje deberemos tener en cuenta que actuar con celeridad será de vital importancia. Evacuar el agua, analizar los daños y limpiar la zona serán acciones necesarias para minimizar el impacto de la inundación.

Desde Limpiezas Abando queremos destacar que este tipo de trabajos deben realizarse por una empresa y un equipo profesional. Antes de nada, habrá que desconectar la corriente eléctrica, el agua y el gas para evitar problemas de mayor gravedad.

En segundo lugar, siempre es preferible vaciar el garaje antes de limpiar, sacar los coches, el mobiliario o vaciar los trasteros si se encuentran en esta planta. Al evacuar el agua, necesitaremos escobas y cepillos de goma para limpiar los suelos, eliminando el fango y la suciedad. Siempre que sea posible, es recomendable abrir puertas y ventanas para ventilar la estancia.

Será necesario dar una segunda pasada, ya que el lodo puede quedar en algunos rincones. La ventilación es fundamental para que el agua de los muros y de los paramentos de la construcción se evapore. Finalmente, podremos valorar si es necesario fregar los pavimentos de forma específica para devolverles su aspecto habitual, pintar las paredes o realizar reparaciones.