Todos tenemos bastante claro que son conceptos diferentes. Pero, es posible, que no sepamos relatar los principales motivos por lo que se diferencian o señalar en qué momentos un procedimiento es más adecuado que otro. Como una de las empresas de limpiezas en Bilbao conocemos a la perfección ambas técnicas y queremos ayudarte a diferenciarlas. En primer lugar, podemos decir que la limpieza consiste en la eliminación de las manchas o la suciedad. Mientras que la higiene es algo más exhaustivo que, además de dejar las superficies limpias, nos permite eliminar también los gérmenes y microorganismos que están ahí, aunque no podamos verlos a simple vista.

Algunas zonas o materiales son más vulnerables a la acumulación de bacterias, lo que supone un riesgo para nuestra salud. Zonas como los baños o las cocinas son áreas sensibles  donde es necesario desinfectar con frecuencia para garantizar unas condiciones mínimas de higiene. Los niños pequeños tocan todo con las manos y, después, se las llevan a la boca lo que también supone un riesgo para su salud, teniendo en cuenta también que son más sensibles al contagio de enfermedades. Por ello, las guarderías o los colegios también precisan de estas técnicas.

Mediante la limpieza conseguimos hacer las estancias mucho más acogedoras y confortables, sintiéndonos mejor en aquellos espacios en los que pasamos más tiempo. La importancia de la higiene es fundamental, pero entre las principales razones para hacerlo podemos destacar:

  1. Minimiza el contagio de enfermedades
  2. Alarga la vida útil de los materiales y objetos que estemos limpiando.
  3. Mejora la imagen de nuestros productos o servicios.
  4. Mejora nuestra imagen de marca.
  5. Genera confianza entre los clientes.

Estas tareas cobran una importancia mayor en el caso de la industria alimentaria o las empresas relacionadas con la manipulación de alimentos, como restaurantes, empresas de catering, etc. Desde Limpiezas Abando queremos resaltar cómo deben ser estos procedimientos para que sean adecuados:

  • El uso de materiales y herramientas es una cuestión fundamental. Deberemos elegir los más adecuados para cada caso, sólo de este modo conseguiremos los mejores resultados.
  • Deben de limpiarse todas las superficies y mobiliario, sin olvidarnos de nada para conseguir el mayor grado de limpieza posible.
  • La planificación de las tareas también será una cuestión fundamental, ya que no todas deben realizarse con la misma periodicidad.
  • Limpiar con frecuencia. Siempre es mejor y más fácil limpiar sobre superficies menos usadas y sucias, por lo que incrementar las tareas de limpieza siempre es una gran opción.