El pasado mes de octubre, en Limpiezas Abando nos propusimos medir el impacto medioambiental derivado de nuestra actividad como empresa de limpiezas a nivel nacional. De manera voluntaria, decidimos participar en una iniciativa puesta en marcha por la sociedad municipal Bilbao Erkintza -en colaboración con el Ihobe-, que invitaba a las organizaciones a mejorar su competitividad midiendo sus niveles de contaminación y contribuyendo al cambio climático de Bilbao.

La motivación para participar en este proyecto surge, en primer lugar, del compromiso medioambiental que rige todos los procesos de trabajo en Limpiezas Abando. Por otra parte, este tipo de estudios son habituales en países occidentales y emergentes -como Brasil, India, China o Chile-, aunque en España solo un pequeño número de organizaciones están obligadas a realizarlos, normalmente por exigencias legislativas o profesionales. Al acceder a medir nuestra huella de carbono, en Limpiezas Abando quisimos demostrar que la optimización de procesos enfocada a la reducción del impacto medioambiental también permite mejorar la rentabilidad, acceder a nuevos mercados y ser más competitivos dentro de una sociedad que cada vez se preocupa más por la factura que pasa al entorno la actividad empresarial.

Como ya comentamos, para medir nuestro impacto ambiental utilizamos la huella de carbono, que representa una fotografía de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI), causados directa o indirectamente por nuestra actividad y emitidos en un periodo de tiempo determinado. Esto, nos permitió identificar las principales fuentes de emisión y gestionar mejor la energía utilizada, así como priorizar acciones de reducción, en aras de reducir el impacto medioambiental de nuestra labor diaria.

CONCLUSIONES

Al finalizar el estudio se determinó que la huella de carbono en el año 2012 fue de 131,99 tCO2e, valor que cuantifica las emisiones de GEI emitidas a la atmósfera en este período. Según los cálculos realizados, el 65,05% de esta cifra corresponde a las emisiones debidas a las actividades de la empresa, pero que ocurren en fuentes que no le pertenecen y que tampoco controlan, es decir, que corresponden a su cadena de valor. Dentro de este tipo de emisiones, la aportación más importante fue debida al desplazamiento de empleados fijos, que representa el 63,71%, mientras que el 36,29% restante corresponde al transporte de materias primas (actividad llevada a cabo por los proveedores).

Entre las medidas propuestas para reducir la huella de carbono de Limpiezas Abando se definieron:

En cualquier caso, la medición de la HC es solo un primer paso para definir una estrategia de reducción de emisiones realmente eficaz. Desde Limpiezas Abando seguiremos adoptando medidas que nos ayuden a reducir nuestro impacto ambiental.