Aunque la mayoría de nosotros nunca hemos visto el escenario de un crimen, una muerte violenta puede dejar una estampa peculiar en una determinada estancia o inmueble. Es posible que alguna vez te hayas preguntado quién se encarga de limpiar el desastre. Pues bien, desde nuestra empresa de limpieza en Bilbao te contamos que existen servicios profesionales para realizar estos trabajos, que se conocen como limpiezas traumáticas.

El síndrome de Diógenes es otro caso frecuente, cuando una persona ha acumulado basura durante años, higienizar y acabar con el olor puede parecer tarea imposible. Sin embargo, los equipos profesionales cuentan con las herramientas y materiales necesarios para dejar esas estancias como nuevas.

Cuando se comete un delito violento,  el espacio donde aparece el cadáver es el escenario de un crimen. Durante algún tiempo, se realizan las investigaciones pertinentes y se recoge el mayor número de pruebas, al más puro estilo CSI. Pero cuando se levanta el cadáver y las pesquisas concluyen, es el turno de los profesionales de la limpieza. Eliminar la sangre o los restos orgánicos no es una tarea sencilla, pero ese espacio debe volver a la normalidad y ser habitable.

En estos casos, desinfectar y limpiar son cuestiones fundamentales para hacer devolver a un determinado espacio las condiciones mínimas de salubridad y que pueda volver a ser ocupado. No es el único caso de limpieza traumática, muchas veces fallece una persona y pasan varios días hasta que se encuentra el cadáver, en cuyo caso puede haber olores y suciedad. Las viviendas de personas con Diógenes también necesitarán este tipo de limpieza. La basura genera unas condiciones insalubres en las que pueden proliferar gérmenes y plagas de insectos o roedores, factores que se convierten en transmisores de enfermedades.

Aunque la limpieza es importante, en estos casos la higiene se vuelve una cuestión fundamental, devolviendo las condiciones de salubridad necesarias para la habitabilidad. Cuando se da alguno de estos casos, los profesionales no realizarán una limpieza superficial. Su tarea es más compleja de lo que parece, ya que deberán profundizar buscando restos o deshechos que no queden a la vista. Desde Limpiezas Abando queremos destacar que se trata de una limpieza completa, que incluye el levantado de la tarima o el raspado de las paredes o el techo.

Los profesionales que se dedican a este tipo de trabajos suelen llevar trajes especiales y mascarillas. Portan ozonizadores para desinfectar el ambiente y acabar con los malos olores, así como ionizadores que cumplen esta misma función.