Las paredes son elementos del hogar que se ensucian con facilidad, en ellas aparecen manchas ocasionadas por apoyar los muebles, las manos y otro tipo de suciedad. Cuando las paredes no están limpias pueden causar sensación de dejadez, generando una mala impresión. Hoy en día, la mayor parte de las pinturas que se aplican sobre estas superficies nos permiten limpiar la suciedad de las mismas, consiguiendo que perduren durante más tiempo en buen estado sin necesidad de volver a pintar. Desde nuestro servicio de limpiezas en Bilbao hemos comprobado que las limpiezas generales suponen, además de esfuerzo, tiempo del que mucha gente no dispone. Sin embargo, durante la realización de esta labor es un momento adecuado para la limpieza de las paredes.

En Limpiezas Abando te presentamos las principales formas de mantener las superficies de tu casa como recién pintadas durante más tiempo.

La limpieza de paredes debe realizar se forma periódica, aunque no requiere demasiada frecuencia. No sólo se trata de las manchas puntuales, por alguna acción concreta o aquellas que presentan un mayor tamaño. Las paredes también acumulan gran cantidad de suciedad: polvo, agentes contaminantes fruto de la polución o telas de araña son elementos que se adhieren a las paredes y que podemos limpiar con facilidad.

El primer paso en la limpieza de estas superficies es retirar el polvo u otras partículas mediante plumeros o técnicas similares. Una empresa de limpiezas en Bilbao contará con máquinas especializadas y productos adecuados para este tipo de acciones, por lo que es una opción de interés solicitar ayuda a profesionales, obviamente consiguen mejores resultados.

Posteriormente, podemos limpiar las paredes con agua tibia y algún producto jabonoso. Para la aplicación sobre las mismas es recomendable el uso de una esponja, ya que algunos paños pueden dejar pelusas o desteñir, manchando aún más las paredes. Tras el lavado de las superficies deberán retirarse los restos jabonosos con agua.

Si bien, es cierto que las manchas más grandes u ocasionadas por sustancias más difíciles de eliminar, como el aceite, requieren más esfuerzo y el uso de productos especializados.