La primavera trae consigo un “renacimiento” de nuestros parques y jardines. La naturaleza se despierta del letargo invernal y su corazón vuelve a latir con ritmo intenso. Por desgracia, la exuberancia y belleza de esta época suele venir acompañada por un buen número de incómodos visitantes. Nuestra empresa, Limpiezas Abando, se especializa en realizar trabajos de control de plagas eficaces y duraderos. En dos entregas vamos a detallar algunas de las plagas más típicas de esta época del año y, asimismo, ofreceremos una serie de consejos de actuación mientras llegan los profesionales.

Laboriosas invasoras

Por el número en el que se presentan, las laboriosas hormigas generan gran cantidad de perjuicios. Ya sean de jardín o de arena, estos pequeños invasores pueden causarnos más de un quebradero de cabeza. Las hormigas de arena tienen su hábitat en la naturaleza, aunque invaden muy frecuentemente viviendas, chalets o locales y lugares habitados en busca de alimento. Uno de los problemas que suelen traer consigo es el hecho de que pueden transportar gran cantidad de hongos y bacterias.

Las hormigas de jardín también pueden causar desperfectos en nuestras zonas verdes. Cabe destacar que su alimento principal es, precisamente, el siguiente invitado en nuestra lista de plagas primaverales.

Ejércitos en miniatura

Y es que otra de las plagas más nocivas de la primavera son los pulgones. Estos insectos aparecen en gran número, se nutren con la savia y pueden transmitir virus a aquellas plantas en las que se hospedan. Para evitar que nuestro huerto sufra daños, mientras llega su equipo profesional de control de plagas, lo ideal sería retirar a mano los pulgones. Por desgracia, como apuntábamos anteriormente, suelen presentarse en gran número, lo que convierte su eliminación manual en una misión casi imposible. Generalmente, rociar la zona afectada con una solución de agua con jabón (una cucharadita por litro) puede ayudarnos a minimizar los efectos.

Como indicábamos en el apartado anterior, las hormigas de jardín tienen en los pulgones a su alimento predilecto. Si conseguimos erradicar la presencia del pulgón, seguramente consigamos lo propio con las hormigas de jardín.

Topos y ratones

Dos de las peores amenazas para nuestros jardines y viviendas en primavera. Los ratones de monte invaden con mucha frecuencia las partes bajas de un hogar en busca de alimento. Estamos ante un roedor con una extraordinaria capacidad reproductiva y resistencia. No en vano, puede llegar a reproducirse durante todo el año, cada diez semanas, dando lugar a camadas de hasta 10 crías. Los ratones pueden transmitir muchas enfermedades, por lo que su eliminación siempre debe ser encargada, en cuanto se detecte su presencia, a una empresa profesional de control de plagas.

Por su parte, los topos se alimentan de plantas y raíces y tienen en esta época su periodo de mayor actividad. Su presencia puede arruinar nuestro jardín, también desde el punto de vista estético, ya que los montículos que crean para dar salida a sus galerías pueden convertirlo en un terreno accidentado e irregular.