Aunque nos encontramos a las puertas del verano y el ambiente ya es más agradable y seco, lo cierto es que los baños son uno de los puntos conflictivos de un inmueble en lo que a humedad se refiere. Un problema que puede desencadenar la aparición de microorganismos como el moho. El agua caliente genera vapor de agua que se condensa en estos pequeños espacios que, además, generalmente no cuentan con ventana para renovar el aire. Desde nuestra experiencia en la limpieza de locales en Bilbao, te contamos que las esporas de este hongo son tóxicas. Así  que habrá que extremar las precauciones a la hora de manipularlo y, en la medida de lo posible, tratar de evitar su aparición.

Las edificaciones actuales no suelen contar con sistemas de ventilación exterior, lo que supone un problema ante la acumulación de vapor de agua en los baños día tras día. Precisamente, este factor es el que provoca un exceso de humedad en estos espacios que puede transformarse en moho. No estamos diciendo que el resto de las estancias de una determinada vivienda no puedan verse afectadas por este problema, puede ocurrir en cualquier habitación en la que almacenemos ropa, muebles, libros o elementos orgánicos.

Ventilación, la mejor arma contra el moho

Cuando nos encontramos con la ausencia de una ventana en un baño, deberemos instalar un extractor que se encargue de eliminar el vapor de agua, siendo esta la mejor forma de prevenir su aparición. Si usas cortina de baño, no olvides estirarla bien para evitar que la humedad se quede impregnada en algunas zonas. También, deberás prestar especial atención a las toallas o la alfombra de ducha que suele acumular gran cantidad de agua, convirtiéndose en un foco de hongos y bacterias.

Cuidado con los enseres de ducha. Tendemos a acumular gran cantidad de botes y productos en la bañera. Lo cual puede convertirse en un aliado del moho. Todos ellos quedarán recubiertos de agua cada vez que nos duchamos y si no se secan adecuadamente contribuirán a un espacio húmedo que es toda una invitación para la presencia del moho. De hecho, la ducha es uno de los puntos más frecuentes en los que suele aparecer este incomodo huésped.

Finalmente, desde Limpiezas Abando queremos recomendarte prestar más atención a las paredes del baño. Del mismo modo que haces con los sanitarios, una vez a la semana, deberás repasar las juntas de los azulejos con un paño y un producto específico. No te olvides de limpiar las paredes de la ducha o los estantes y repisas que se encuentren dentro del baño.