Una de las cosas que más nos preocupa cuando tenemos un negocio abierto al público es cuidar nuestra imagen. Evidentemente, la higiene y el orden son algunas de las cuestiones que más pueden ayudarnos a alcanzar la imagen que deseamos. La limpieza de locales es una tarea básica, ya que un establecimiento sucio o desordenado puede disuadir a los clientes de contar con nuestros productos o servicios.Hablamos de una cuestión que salta a la vista. Cuando tenemos una tienda, un restaurante o un local donde desarrollamos nuestros trabajos debemos cuidar su higiene. La limpieza del mismo será lo primero que percibirán los clientes al entrar en el local. En un mercado altamente competitivo es necesario buscar la diferenciación para destacar sobre nuestros competidores y todos los detalles, hasta los más pequeños cuentan. La limpieza debe estar dentro de la lista de tareas básicas en la gestión del negocio.Como en la vida misma, ya sea en el trabajo o en casa, la limpieza es una cuestión de salubridad. La ausencia de higiene puede aumentar el riesgo de contraer enfermedades. En un establecimiento público, esta cuestión debe tenerse mucho más presente, ya que por el local puede transitar un importante número de personas.

¿Cómo gestionar la limpieza de un local comercial?

Las tareas necesarias dependerán en gran medida de la actividad que se realiza en cada caso concreto. No afrontaremos de igual forma la limpieza de una guardería que la de un restaurante. Cuando el negocio esté relacionado con la venta de fármacos o se manipulan alimentos habrá que atenerse a las normas sanitarias. En el caso de las guarderías o establecimientos donde se dan cita niños la higiene deberá ser rigurosa, ya que los pequeños son más vulnerable a contraer enfermedades.

En Limpiezas Abando sabemos que, antes de comenzar a limpiar, será necesario contar con un plan de acción. Para poder trazarlo, tendremos en cuenta los siguientes factores:

  1. Tránsito de clientes
  2. Movimiento de mercancías
  3. Material del suelo
  4. Número de vitrinas
  5. Cristales
  6. Presencia de baño o cocinas de uso público

La limpieza del local deberá ser un asunto cotidiano y frecuente. Pero, además, deberemos programar las limpiezas intensivas con cierta periodicidad.