Las comunidades de roedores constituyen una plaga temida y odiada a partes iguales. El rechazo, generalizado, a estos animales se entiende desde el punto de vista del riesgo que suponen los roedores para la salud humana y los numerosos desperfectos que ocasionan en el lugar donde se establecen. Como especialistas en desratización en Bilbao, sabemos que la mayoría de estos roedores desarrolla la habilidad de habitar en el sistema de alcantarillado y acceder a edificios y viviendas. Estos roedores pueden contaminar las aguas, las mercancías y los alimentos, pero además, son capaces de ocasionar grandes desperfectos en las instalaciones de los edificios.

Los roedores son animales nocturnos, como las cucarachas huyen de la luz y prefieren lugares oscuros y húmedos, principalmente cercanos a fuentes de alimento y agua. Por ello los sitios más frecuentes donde encontrar esta desagradable sorpresa son los sótanos, alcantarillas, tejados, paredes, etc.

Un riesgo para la salud

El ser humano, sin darse cuenta, ofrece a los roedores el hábitat perfecto en el que vivir: cobijo, alimentos y agua. Cuando encuentran unas condiciones óptimas en las que instalarse pueden reproducirse con gran rapidez. Estos animales son portadores de numerosas enfermedades que pueden transmitir al ser humano con gran facilidad. Las principales vías de contagio son a través de mordedura o si se consumen alimentos o bebidas done las ratas han depositado pelos, orín o excrementos.

Destrozos

Como curiosidad, estos animales necesitan roer algo duro, ya que sino sus dientes inferiores crecerían notablemente, por ello muerden objetos duros para afilar y desgastar sus dientes. Este es el modo en el que causan los mayores destrozos, acaban con el cableado y el sistema eléctrico o telefónico, destrozan puertas, paredes y tejados. Son capaces de originar incendios y fallos en los sistemas que suponen cuantiosas pérdidas económicas, así como dar buena cuenta de gran cantidad de alimentos.

En Limpiezas Abando, trabajamos con el objetivo del control de plagas, consideramos fundamental actuar cuanto antes en el caso de que se detecte una colonización de roedores. El primer paso es una inspección de los edificios e instalaciones en profundidad para detectar el alcance de las ratas y los desperfectos ocasionados. Cuando somos conscientes, en cada caso específico, de los daños y de la situación en la que se encuentran los roedores se procede a desarrollar algún procedimiento de desratización. Si queremos perder de vista a estos animales para siempre, será de vital importancia que se utilicen los productos y materiales más especializados y eficaces. Además, es esencial conocer los hábitos de estos roedores para saber cuáles serán sus escondites favoritos o como actuarán ante determinadas situaciones.