Nadie duda de que las zonas donde la limpieza debe ser más exhaustiva sean aquellas en las que se concentra más cantidad de gérmenes. La cocina o el baño son las dos estancias de las viviendas que deben higienizarse en profundidad, los alimentos puede contaminar de bacterias las superficies de la cocina que, a su vez, deben estar limpias para poder manipularlos, pero este tema ya los hemos abordado en anteriores entradas. Como una de las empresas de limpieza en Bilbao queremos ofrecerte algunos consejos para que sepas como higienizar adecuadamente el otro foco de microorganismos que podemos encontrar en cualquier inmueble: los baños.

La limpieza frecuente de los baños es una condición necesaria para garantizar las condiciones de salubridad necesarias, sobre todo cuando se trata de un aseo que utiliza un importante número de personas. En cualquier centro laboral, establecimientos comerciales, o edificios públicos encontramos inodoros a nuestra disposición que deben presentar las garantías mínimas de higiene para evitar las infecciones o el contagio de enfermedades.

Desde Limpiezas Abando queremos ofrecerte algunos consejos básicos para higienizar los baños y conseguir eliminar las bacterias y desinfectar los sanitarios.

  1. Limpiar el lavabo: Se trata de la limpieza de una de las piezas básicas del baño, habrá que prestar especial atención al grifo y al desagüe pues son zonas donde es habitual que se concentre más suciedad. Recovecos oscuros y húmedos que son un hábitat ideal para las bacterias.
  2. Limpiar el inodoro: Sin duda, otro de los sanitarios donde proliferan los microorganismos y que hay que desinfectar con una frecuencia elevada. Teniendo en cuenta la afluencia de personas a ese baño se deberá incrementar la frecuencia de desinfección del sanitario, del mismo modo que si lo utilizan niños.
  3. Limpiar el espejo del baño: No es un punto especialmente conflictivo, pero debe de limpiarse con frecuencia ya que es habitual que se manche a menudo. Salpicaduras de agua y pasta de dientes o huellas de dedos.
  4. Limpiar los suelos: Para la higienización de la superficie de los pavimentos deberemos contar con algún producto especializado. Una vez más la limpieza de los mismos deberá realzarse con frecuencia.
  5. Cuidado con el moho: Si no limpiamos de forma adecuada y reparamos en los recovecos y zonas más oscuras con un elevado grado de humedad podemos encontrarnos la desagradable sorpresa de que aparezca moho. Por este motivo, es a limpiar el grifo o los desagües, así como las juntas con un cepillo especial para espacios reducidos o zonas donde es más complicado llegar.