Es uno de los procesos de limpieza profesionales menos conocido. Sin embargo, el uso de ozono como agente de higienización cada vez es más extendido entre los servicios de limpiezas generales en Bilbao y en cualquier otro punto del planeta. El éxito de este procedimiento se debe, sin duda, a los resultados que nos permite conseguir, ideal para las limpiezas en profundidad y zonas vulnerables, donde pueden acumularse con frecuencia la presencia de bacterias o microorganismos. Este tipo de tareas debe realizarse con una maquinaria específica y puede resultar peligroso, por lo que el equipo profesional que lo ejecute debe estar debidamente cualificado para ello.

Evidentemente, no vamos a emplear esta técnica  para cualquier situación, pero resulta muy adecuada para los procesos de desinfección. Por ello, su uso en hospitales, colegios y centros de educación infantil es muy recomendable al tratarse zonas vulnerables para el contagio de enfermedades. El ozono es capaz de eliminar virus, bacterias u hongos, incluso es capaz de erradicar las esporas de los líquines, lo cual no es posible con otros procesos de limpieza. El moho, por ejemplo, puede resultar muy tóxico y sus esporas se esparcen fácilmente.

También se trata de un proceso válido para las limpiezas difíciles como puede ser el caso de la vivienda de una persona con síndrome de Diógenes que acumula basura y desechos en su hogar durante grandes periodos de tiempo. Los vestuarios y zonas deportivas también son puntos conflictivos para la acumulación de gérmenes y bacterias, del mismo modo que los baños o las cocinas. Las cocinas industriales son especialmente sensibles, ya que la manipulación de alimentos debe hacerse de forma adecuada para no contaminarlos y crear problemas sanitarios en los pacientes.

En Limpiezas Abando conocemos al dedillo los procesos de limpieza con ozono, resultando especialmente efectivos para acabar con los malos olores. No sólo disimula el olor, sino que lo elimina por completo. Una acción muy adecuada, sobre todo para las alfombras o tapizados que no pueden lavarse de modo convencional. Dejando el ambiente aséptico e higienizado, siendo de gran utilidad en los cuartos de basura de las comunidades de vecinos.

La última ventaja del ozono es que no deja restos tóxicos como otros productos de limpieza químicos que pueden resultar nocivos para la salud de las personas. Por ello, se utilizan en las industrias alimentarias que deben mantener unas condiciones mínimas de salubridad. Su aplicación resulta mucho más natural y sólo produce oxígeno, motivo por el cual no necesita aclarado.