La cocina es una de las partes más vulnerables de la casa en cuanto a lo que a limpieza se refiere. La higiene de estas estancias resulta fundamental ya que es el lugar donde cocinamos. Precisamente, por la manipulación de los alimentos y por la concentración de humedad en estos lugares pueden proliferar gérmenes y microorganismos que ponen en riesgo la salud de los habitantes del inmueble. Todos los días fregamos los platos y limpiamos las encimeras o la vitrocerámica, pero no es suficiente. Como empresa de limpiezas en Bilbao te contamos que cada cierto tiempo es necesario realizar una limpieza en mayor profundidad, poniendo especial atención a la nevera, el horno o los estantes de los armarios.

Nos enfrentamos a jornada maratonianas de trabajo y cuando tenemos tiempo libre debemos limpiar y mantener nuestra casa en buen estado. No se trata sólo de la cocina, hay que limpiar los baños, fregar los suelos, limpiar el polvo, etc. La falta de tiempo puede hacernos descuidar nuestras tareas domésticas, por ello podemos considerar la posibilidad de contratar un servicio profesional de limpieza para que se encargue de las cuestiones más relevantes y nos ayude a conservar nuestra casa en perfecto estado.

De todas formas, el mejor modo de hacer frente a todos nuestros quehaceres es seguir una planificación exhaustiva que, obviamente, deberemos cumplir. Como sabemos que conciliar la vida laboral, con la familia, el ocio y las tareas domésticas desde Limpiezas Abando te hemos preparados algunos consejos útiles para limpiar la cocina.

  1. Limpiar la bandeja de recudir los platos: Puede ser la gran olvidada de nuestra cocina, sin embargo el agua se va acumulando en la bandeja y, si no la limpiamos a menudo, es un nido perfecto para la aparición de moho. Además de eliminar el agua sobrante, es necesario limpiarla con cierta frecuencia. Lo más adecuado es desinfectarla semanalmente, es muy sencillo solo tienes que sumergirla unos minutos en agua con algún producto desinfectante, después eliminas la suciedad con un estropajo y la dejas secar por completo.
  2. Cuidado con el desagüe del fregadero: No solemos pensar en la cantidad de suciedad y restos que se acumulan dentro del desagüe del fregadero, si no lo limpiamos con cierta frecuencia es probable que termine oliendo mal. Podemos usar un producto específico para limpiar este tipo de elemento semanalmente. Eliminando, además, la cal que se acumula en estas superficies y que da un aspecto al fregadero de viejo o sucio.
  3. Limpiar el microondas: La comida que calentamos puede saltar e incrustarse en las paredes del microondas, cayendo después en los siguientes platos, lo que supone la presencia de bacterias en nuestra comida. La limpieza de este electrodoméstico debe realizarse con frecuencia, podemos calentar agua en el mismo para ablandar la suciedad de las paredes y después pasar un trapo.