Nuestro hogar se convierte en un refugio para nosotros, un lugar donde descansar y reponer energías tras las duras jornadas a las que nos enfrentamos. Por esta razón buscamos el mayor nivel de bienestar posible y, para conseguirlo, contaremos con los equipamientos básicos. La temperatura es una constante básica para encontrarnos bien. La calefacción o el aire acondicionado son sistemas que nos permiten alcanzar el equilibrio durante el invierno o el verano. Sin embargo, la higiene de los aparatos de aire acondicionado es una cuestión fundamental, una tarea que nunca olvidamos a la hora de acometer trabajos de limpieza en oficinas, ya que es el segundo lugar donde más tiempo invertimos cada día.

La tecnología ha impulsado el desarrollo de los aparatos de aire acondicionado. Hoy en día podemos programar el momento exacto en el que queremos que comience a funcionar e incluso incorporan sensores de movimiento para evitar el funcionamiento en aquellas estancias en las que no hay nadie. Además, los últimos avances han supuesto la mejora de la sostenibilidad y el cuidado y respeto por nuestro medio ambiente.

Como ya hemos comentado, la limpieza y el mantenimiento de estos aparatos se vuelven cuestiones fundamentales para mantener unas condiciones mínimas de salubridad. Existen muchas razones para limpiar estos equipos y todas ellas de peso. Sobre todo habrá que tener en cuenta que estos aparatos sólo se utilizan los meses de verano, el tiempo de inactividad puede acumular gran cantidad de suciedad en los sistemas que pueden mermar su rendimiento e, incluso, provocar averías.

Precisamente, evitar averías es la mejor manera de alargar la vida útil de estos sistemas de climatización. Estos aparatos absorben el aire, lo filtran y terminan por volver a expulsarlo. En el aire puede encontrarse todo tipo de partículas en suspensión que se quedarán en los filtros del aparato, por ello la limpieza y cambio de estos elementos se vuelve esencia para mantener la calidad del aire.

En Limpiezas Abando queremos destacar que el motivo más importante para mantener la higiene de estos sistemas es preservar nuestra propia salud. Mantener la calidad del aire que respiramos es la mejor forma de evitar enfermedades. Llega un momento en que los filtros están tan sucios que son capaces de seguir reteniendo las partículas y la suciedad que se encuentran suspendidas en el aire.