Todos queremos ver nuestra casa reluciente. El principal problema es que no siempre disponemos del tiempo necesario para dedicarnos a las tareas del hogar e, incluso, cuando lo tenemos preferimos destinarlo a otros trabajos mucho más gratificantes. Es cierto que la limpieza incrementa el nivel de bienestar en cualquier hogar, pero seamos realistas, cuando acabamos de limpiar tenemos que volver a empezar. Con la experiencia que nos otorga ser una de las empresas de limpieza en Bilbao te contamos que hay algunas cuestiones que no requieren de tanta dedicación y basta con limpiarlas un par de veces al año.

  1. El exterior de las ventanas: No nos referimos a los cristales, que habrá que limpiarlos más a menudo, sino al marco y a las persianas. Es una de las labores de limpieza que más pereza nos dan, no es de extrañar ya que además no es una tarea sencilla. Si no llegas bien a toda la superficie o estás a mucha altura, siempre puedes contratar un servicio profesional que se encargue de ello.

  2. Las cortinas: No se ensucian demasiado, pero van acumulando polvo. Lo más habitual es quitarlas para lavarlas en la lavadora, aunque puede que algunas veces estén fabricadas con tejidos más delicados que conviene llevar a la tintorería. Te contamos un truco: aspíralas de vez en cuando con un aspirador de mano y lucirán perfectas.

  3. Los muebles tapizados: Al igual que las cortinas estos textiles van cogiendo polvo, muchas veces cuentan con fundas de quitar y poner, lo que facilita su lavado a máquina. Pero, en la mayoría de los casos la higienización de estas superficies resulta más compleja. Los servicios especializados de limpieza cuentan con herramientas adecuadas para higienizar estos muebles.

  4. El garaje y el trastero: Es mucho más importante de lo que parece, ya que nos permite tirar aquellos trastos que ya no utilizamos. Además, la suciedad también se acumula en estas zonas por lo que un repaso de vez en cuando no viene nada mal. Lo más habitual es encargarse de esta tarea una vez al año.

Desde Limpiezas Abando queremos hacer hincapié en que hay muchos otros elementos que no requieren de una higiene tan acusada como el resto de la casa: la chimenea, la lavadora, las rejillas o los muebles de exterior. Sin embargo, este tipo de tareas son mucho más duras que aquellas que realizamos con mayor asiduidad, por lo que siempre podemos optar por contratar un equipo profesional que se encargue de todo ello por nosotros.