El poder desinfectante y blanqueador de la lejía la convirtió en un producto básico de limpieza a lo largo de décadas e incluso siglos, a nivel tanto particular como profesional. Sin embargo, la creciente conciencia sobre el respeto al medio ambiente ha hecho crecer la preocupación en torno al uso de productos percibidos como agresivos hacia el entorno, como sucede en este caso. Por ello las empresas de limpieza en Bilbao que hacemos de la sostenibilidad un objetivo claro en el que avanzar estamos inmersas en la sustitución de la lejía y sus derivados por alternativas ecológicas.

Dos de las principales preocupaciones que genera el uso de la lejía son la posibilidad de producir reacciones contaminantes a partir de su contenido en cloro -como compuestos organoclorados o vapores tóxicos derivados de su mezcla con otras sustancias- y los efectos de su carácter corrosivo. Cabe tener en cuenta que también se trata de aspectos que pueden causar efectos perjudiciales para la salud humana.

De ahí que las empresas especializadas se estén centrando en incorporar productos libres de cloro e hipoclorito de sodio, entre otros diversos componentes a evitar en sus fórmulas. En el caso de las limpiezas profesionales, la acción se centra en localizar las cada vez más comunes alternativas comerciales biodegradables.

No obstante, cuando se trata de la limpieza cotidiana por parte de particulares, resulta más que recomendable evaluar la posibilidad de utilizar fórmulas caseras naturales con las que no se dejan de obtener resultados satisfactorios. En un post anterior ya hablábamos de las posibilidades que ofrecen el bicarbonato, el vinagre o el limón para la limpieza y desinfección. Y por supuesto, igualmente importante es que allí donde se utilicen químicos se haga de la forma más racional y eficiente posible, de manera que se limite su impacto en relación a su beneficio.

Por otro lado, en el ámbito comercial, no solo empresas como Abando Limpiezas tomamos la iniciativa de emprender una transición hacia una limpieza más sostenible, sino que cada vez más los propios clientes son los que marcan como condición a la hora de contratar servicios de limpieza que estos se efectúen en base a unas pautas medioambientales, incluyendo el empleo de productos biodegradables o de impacto reducido. Todos juntos podemos avanzar hacia un futuro mejor sin renunciar a una higiene impecable.