Las nuevas tecnologías son las responsables de que hayan surgido nuevas técnicas de limpieza, mediante la aplicación de nuevos productos y sistemas. Los nuevos métodos profesionales de limpieza son cada vez más precisos y determinantes. Sin embargo, como una de las empresas de limpieza en Bilbao, queremos hacer hincapié sobre el hecho de que la selección de la tecnología más adecuada en cada caso se realizará en función de los materiales que queramos higienizar. Entre las novedosas técnicas disponibles, una de las más sofisticadas del momento será la limpieza criogénica.

Este nuevo método aprovecha la fuerza de un chorro a presión de hielo, lo que nos permite eliminar la suciedad de cualquier tipo de superficie y, lo más importante, sin causar daño o deterioro alguno. Podemos decir, que la limpieza criogénica es un sofisticado sistema que será muy adecuado para reemplazar otros procedimientos más tradicionales como las limpiezas mediante la aplicación de agua o arena a presión. Las partículas de hielo seco suave pueden acabar con la suciedad más incrustada en los pavimentos y otros tipos de revestimiento.

La expulsión a presión de los fragmentos de hielo originan pequeñas explosiones sobre la superficie que queremos limpiar, destruyendo cualquier elemento indeseado que no forma parte de la composición del material. Desde Limpiezas Abando queremos presentar la limpieza criogénica como la alternativa a otras técnicas convencionales que resultan más abrasivas, al añadir soportes abrasivos para pulir las superficies.

Son muchas las ventajas de este método de limpieza, partiendo de la base de que resulta mucho más respetuosa con los materiales que componen los elementos sobre los que queremos trabajar. Además, la limpieza criogénica es uno de los sistemas de mantenimiento más recomendable, al no resultar abrasivo, inflamable o conductivo. Otra de las bondades de este sistema es que se trata de una técnica que nos permite preservar nuestro medio natural. Con su aplicación podemos cuidar el medio ambiente, puesto que no incluye otros elementos como la gravilla o el disolvente, es decir, no desprende residuos contaminantes.

La limpieza con hielo a presión se utiliza para diversos trabajos de mantenimiento, así como para eliminar residuos difíciles como los restos de pintura o aceites. Resulta una técnica muy adecuada para limpiar, por ejemplo, los pavimentos del garaje que suelen contener manchas de aceite para motores y otras sustancias de este tipo.