Como una de las empresas de limpieza en Bilbao somos conscientes de que, si hay mascotas en casa, las pulgas pueden entrañar un problema en ciertos momentos. La verdad es que no hace falta que el perro o el gato las tenga teniendo en cuenta que somos las personas las que podemos traer los huevos de la calle en las suelas del calzado. El tema es, ¿qué hacer en estos casos?

La aparición de las plagas de pulgas

Lo más normal es que sea un problema relacionado con animales infectados de pulgas. Pero, aunque estos ya no estén, el problema persistirá ya que las pulgas ya habrán colonizado el espacio y en Limpiezas Abando tendremos que obrar en consecuencia. Sobre todo porque, al eliminar el foco del problema, como por ejemplo una colonia felina, las pulgas se moverán en busca de alimento y nuevos espacios en los que campar. 


Cuando detectes concentraciones de pulgas es clave tomar medidas tanto en el espacio específico donde se haya producido la plaga como en el entorno. Recuerda que estamos hablando de unos insectos muy difíciles de eliminar dada su gran habilidad para esconderse y lo complicado que es localizar sus larvas, que son las que al final mantienen las infestaciones. Lo más recomendable es siempre contar con una empresa profesional que se haga cargo de la desinsectación y del exterminio de la plaga. Partiendo de un punto inicial claro: localizar el foco de crías de pulgas.

Para prevenir el problema en casa, se ha de extremar la limpieza aspirando moquetas, alfombras, sofás y demás muebles con tejido donde se puedan depositar polvo o cabellos. Si hay mascotas procura usar siempre repelentes como collares o lociones.

Algunos datos curiosos sobre las pulgas

  1. Los ejemplares adultos son los que pican y están más que nada entre en el pelaje de los animales (no en las alfombras).
  2. Pueden poner hasta 50 huevos diarios. Estos se caen muy pronto del animal y van a parar a varios rincones de la casa.
  3. Después de eclosionar, los huevos pasan a ser larvas pequeñas que se esconden en los tejidos. Se alimentan de los excrementos de las pulgas adultas.
  4. Antes de ser adultas, se transforman en un capullo sedoso.