Seguro que alguna vez en tu vida has visto en tu casa una pelusa pasar rodando, como si se tratará de un matojo en el desierto. Es inevitable que se generen pelusas cada cierto tiempo. Incluso cuando limpiamos a menudo, es habitual encontrar estas pelusas debajo de la cama o el sofá, que no se mueven con tanta frecuencia. Como una de las empresas de limpieza en Bilbao queremos destacar que, aunque parecen inofensivas, lo cierto es que pueden llegar a irritar las vías respiratorias. Siendo, además, un hándicap para las personas alérgicas, ya que en estas grandes bolas se concentran ácaros, polvo, pelos, fibras, etc.

Resulta evidente que algunos elementos y textiles son más proclives a generar pelusas, pero estos elementos hacen su aparición en cualquier vivienda. En invierno, el uso de los sistemas de climatización y el uso de mantas o alfombras también pueden influir en el incremento de su aparición. Ni que decir tiene, que si tenemos mascotas en casa tendremos muchas más pelusas.

Estamos de acuerdo en que estas grandes bolas pueden generar mala imagen y que nos obligan a aspirar o barrer los pavimentos con mayor frecuencia. Pero, si no llegamos a todos los rincones o no prestamos especial atención a las esquinas es probable que no eliminemos el problema. Nadie quiere que su casa parezca al desierto típico de las pelis de vaqueros, así que desde Limpiezas Abando vamos a ofrecerte una serie de consejos para evitar la proliferación de las pelusas domésticas.

  1. Cepillos de goma: las escobas convencionales sirven para atrapar las pelusas, pero generalmente, suelen quedar atrapadas entre sus cerdas pudiendo trasportarse a otras zonas de la casa. Para solucionar este problema, la mejor opción es optar por lo cepillos de goma que nos permiten barrerlas cómodamente.
  2. Fregar los suelos: el agua y las pelusas no hacen buenas migas, por lo que fregar los suelos con cierta frecuencia es un buen modo de prevenir su aparición. En caso de contar con pavimentos de madera o tarima, podemos decantarnos por pasar una mopa con algún producto específico para este tipo de superficies.
  3. Aspirar: otra tarea de limpieza que deberemos realizar con cierta frecuencia, sobre todo si tenemos alfombras y otros elementos textiles. Esta acción nos permitirá eliminar el polvo y los ácaros que se acumulan en este tipo de superficies.
  4. Cuidado con los filtros: las pelusas suelen quedar atrapadas en estos sistemas, propios de los aparatos de climatización. Cuando estos se activan, el aire puede dispersar las pelusas, repartiéndolas por la vivienda.