Los materiales para pavimentos pueden variar en función de la localización del inmueble donde se van a instalar. Por ejemplo, en las zonas más frías y húmedas abundan los suelos de madera, ya que resultan más cálidos. La cerámica es un material muy versátil, que ofrece gran cantidad de acabados y con un mantenimiento muy sencillo, razones más que de sobra para que sea uno de los materiales más demandados. A lo largo de nuestra trayectoria, como empresa de limpieza de comunidades en Bilbao, hemos tratamos con muchos suelos de este tipo y queremos compartir contigo cuáles son los cuidados básicos para este tipo de pavimentos.

No resulta difícil limpiar y mantener los suelos de cerámica brillantes, pero los profesionales cuentan siempre con un algún truco en la manga, que permite optimizar aún más los resultados. Una de las cuestiones que no está en nuestra mano, pero que es importante tener en cuenta, es que este material debe ser colocado de forma correcta. Puede parecer una trivialidad, pero es un factor que va a influir en el mantenimiento de los suelos. Para que luzcan perfectos, debe de quedar bien rejunteado y es necesario no mojar los suelos hasta que estén bien secos, por lo que tendremos que esperar para poder limpiarlos.

Desde Limpiezas Abando queremos hacer hincapié en la importancia de contar con un servicio profesional de limpiezas, cuando se trata de adecuar una estancia tras una obra. Limpiar los suelos de cerámica por primera vez no es una tarea sencilla. Será necesario retirar los restos de cemento y otros residuos que se desprenden de los trabajos realizados. En la mayoría de los casos, para conseguir eliminar todos los restos no será suficiente con barrer la estancia con un cepillo de cerdas duras. Es posible que tengamos que utilizar un producto desincrustante para conseguir mejorar el aspecto de las baldosas.

Evidentemente, las espátulas y otros elementos de gran dureza no son recomendables, ya que pueden rallar las superficies y ocasionar destrozos en la cerámica. Los productos químicos o abrasivos tampoco son una buena opción, pueden acabar con el brillo y matar los colores. Las empresas de limpieza en Bilbao cuentan con los medios técnicos más adecuados para dejar estos suelos como nuevos, pero si no dispones de este servicio siempre puedes fregar los pavimentos con agua y jabón neutro para mantenerlos limpios y relucientes.