Tanto en una vivienda particular como en un centro de trabajo, el cuarto de baño es probablemente la estancia que requiere una mayor dedicación y atención en materia de limpieza, por su propia naturaleza como lugar en el que cuidamos de nuestra higiene y la exigencia que esto conlleva. Por eso mismo todo el mundo procura darle un repaso con la mayor frecuencia posible, pero igualmente es recomendable llevar a cabo una limpieza de baño más exhaustiva con una cierta periodicidad o ponerse en manos de una buena empresa de limpiezas en Bilbao para ello. También es algo que resulta imprescindible cuando entramos a vivir a una vivienda o regresamos después de una temporada. ¿Cuáles son algunas claves para llevar a cabo este cometido de forma eficaz y eficiente?

Vacía bien el baño: antes que nada, es imprescindible retirar todos los accesorios y productos que tengamos en las distintas repisas o colocados sobre los sanitarios si queremos actuar bien sobre cada superficie del aseo.

Las juntas, grandes olvidadas: entre azulejo y azulejo se puede estar acumulando la mayor amenaza de insalubridad en tu cuarto de baño, sobre todo porque se trata de un material poroso que facilita la infiltración y proliferación de microorganismos. Pasarles un cepillo de forma minuciosa permite ahorrarte problemas y, además, se nota más de lo que parece a nivel estético. También hay que tener en cuenta que pasados unos cuantos años merece la pena renovar o repasar las juntas.

Presta atención a la ducha: cuando hablamos del baño doméstico, el plato de ducha o bañera suele ser uno de los rincones más descuidados. No se limpian solas, ni mucho menos: por ejemplo, el cabezal puede ser toda una fuente de acumulación de gérmenes, por lo que resulta aconsejable sumergirlo de vez en cuando en una solución desinfectante por unas horas. Si tienes cortina de ducha, es imprescindible luchar contra la formación de moho con un buen cepillado con jabón.

¿Tienes un extractor? Los ventiladores de baño cada vez son más comunes, y si bien suponen una ayuda a la hora de evitar los efectos de la condensación como la generación de moho, también van acumulando contaminación y microorganismos tras su tapa. Así, es importante abrirlo de vez en cuando y extraer el polvo y demás materiales.

No hace falta que recordemos que puntos como el lavabo y el retrete deben ser objeto de una atención lo más habitual posible, pero agradecerás el efecto para la vista y para la salud de una limpieza más disciplinada y profunda. Y siempre puedes acudir al equipo de Limpiezas Abando si necesitas optimizar el uso de tu tiempo o quieres contar con las mayores garantías posibles de higiene en el aseo.