Limpiar los cristales nunca ha sido una tarea sencilla. La complejidad de este trabajo consiste en dejar los cristales perfectos, sin ningún tipo de marca. En nuestra empresa de limpieza de locales en Bilbao solemos decir que los cristales perfectos son aquellos que no se aprecian a la vista, como si no estuvieran. Como servicio profesional estamos de acuerdo en que conseguirlo puede ser difícil, pero desde luego no es imposible.

Cuando hablamos de cristales, aunque consigamos el mejor resultado posible mantenerlos así en el tiempo se vuelve casi una misión imposible. En cualquier caso, te ofrecemos algunos consejos profesionales que te ayudarán a mejorar la apariencia de tu escaparate, al fin y al cabo esta es una de las primeras cosas que los clientes potenciales ven de tu negocio.

Cómo mantener un escaparate en perfectas condiciones

Elige un buen momento

Existe un pensamiento generalizado de que los días con sol son los mejores para la limpieza de este tipo de superficies. Sin embargo, no siempre es así. El sol favorece que los productos de limpieza se sequen más rápidamente, lo que favorece la aparición de las indeseadas marcas. Si quieres acertar, elige un día nublado y poco ventoso.

Elige productos y herramientas adecuadas

Es uno de los secretos de los servicios profesionales de limpieza, una cuestión que nos permite marcar la diferencia respecto a la limpieza doméstica. Los productos específicos facilitan la tarea de borrar las marcas de los cristales. Las herramientas también serán importantes y tampoco debemos olvidarnos de la importancia de la técnica.

Olvida el papel de periódico

No decimos que sea malo para la limpieza de cristales, pero en el mercado encontrarás más herramientas que te permitirán mejorar el resultado final con mucho menos esfuerzo.

Oda a las bayetas de microfibra

La gran ventaja de estas bayetas es que no sueltan pelusas, un factor clave en la limpieza de cristales. Es nuestra mejor baza para conseguir cristales sin marcar.

Además, desde Limpiezas Abando queremos revelarte un secreto: la dirección en la que limpias los cristales es importante. Puede ayudarte limpiar la parte exterior en vertical y el de dentro en horizontal o al revés, la clave está en no limpiar ambos lados con la misma dirección.