Como empresa de limpiezas generales queremos dedicar este nuevo post a ver qué tipo de alergias pueden provocar los productos que se usan para estas tareas.

Como seguro que sabes, una alergia es una reacción del sistema inmunológico a algo que por lo general es inocuo para las personas. Unas de las sustancias más habituales que suelen causar reacciones de esta clase son las químicas. Las alergias pueden ocasionar reacciones como secreción nasal, estornudos, erupciones cutáneas, hinchazón o asma.

En cuanto a las sustancias contenidas en detergentes y productos de limpieza y mantenimiento, las alergias no son tan habituales como por ejemplo a los ácaros y al polvo. De hecho, hay contadas evidencias de que los productos de limpieza estén detrás de alergias respiratorias. Lo mismo pasa con las reacciones en la piel que pueden provocar las sustancias corrosivas o irritantes. De todas formas,  en Abando Limpiezas recordamos que siempre se ha de usar la protección precisa como los guantes. Algunas personas sensibles pueden llegar a desarrollar una erupción cutánea llamada “dermatitis de contacto”.


Si te parece que puedes padecer una alergia en la piel provocada por un detergente o por productos de limpieza pregunta a tu médico y dale una lista de los productos que hayas usado con el envase si es posible. El dermatólogo podrá realizarte una prueba epicutánea de diagnóstico para poder identificar a qué sustancias puedes tener alergia. Al comprar un detergente o producto de limpieza mira la etiqueta del producto para cerciorarte de que no contiene la sustancia detectada. Mira la página web del fabricante para obtener una lista completa de los ingredientes. No en vano, las empresas fabricantes de este tipo de productos tienen la responsabilidad de garantizar que sean seguros para su uso indicado.

Fragancias y conservantes

Son las sustancias que pueden provocar una alergia. Los conservantes garantizan la calidad del producto y que no se degrade. Por otro lado, en cuanto a las fragancias, el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores (CCSC) ha identificado 26 alérgenos como los más comunes. Hay que indicar estos ingredientes de las fragancias, si se incluyen en concentraciones superiores al 0,01%, en la etiqueta del envase del producto.