Aunque nos pueda parecer que en los techos no se acumula el polvo ni la suciedad, nada más lejos de la realidad. Los humos propios de la cocina, del tabaco cuando hay fumadores en la vivienda o de la chimenea (si la hay) puede deteriorar el color, que se mostrará más amarillo o grisáceo. La condensación del agua que tiene lugar en algunos inmuebles también puede suponer una decoloración de los techos e, incluso, dar lugar a la aparición de manchas. Según nuestra experiencia en la realización de limpiezas en Bilbao te contamos que estos paramentos necesitan un proceso exhaustivo de limpieza e higiene.

De hecho, las manchas de moho como consecuencia de algún problema de humedad pueden poner en riesgo la salud de los habitantes del inmueble. Por lo que la limpieza de los techos debe incluirse en el listado de las tareas que han de ejecutarse cuando afrontamos una limpieza general. Pero, antes de ponernos manos a la obra, es importante saber cómo proceder en cada caso y es que la higienización de los techos dependerá de los materiales de los que se compone.

Desde Limpiezas Abando te contamos algunos trucos para que sepas qué procedimiento de limpieza será más adecuado en cada caso.

Techos de pintura

Si tus techos están pintados la limpieza será muy sencilla, bastará con atar un paño seco a una escoba para poder limpiar el polvo de la estancia y eliminar las posibles telas de araña. No podemos fregar los techos, ya que la pintura no suele ser lavable. Pero, en el caso de que aparezcan manchas, será necesario saber qué las produce para poder atajar el problema de raíz.

Azulejos

No es lo más habitual, pero en algunos baños o cocinas podemos encontrar techos de azulejos. La limpieza de este tipo de superficies será más sencilla, ya que podremos usar agua caliente y jabón neutro. También podemos aplicar algún producto específico para las juntas o valernos de un cepillo de dientes para limpiar la suciedad que se acumula en estas pequeñas ranuras.

Madera

El mejor modo de proceder para limpiar un techo de madera es usar un trapo y una escoba, ya que la madera no se lleva bien con la humedad. Se trata de un material absorbente que puede ver mermadas sus propiedades y textura ante la presencia de agua.

Siempre es una tarea tediosa que posponemos ante la falta de tiempo o la necesidad de dedicarlo a otras tareas. Siempre podemos contratar un servicio de limpieza que se encargue de la limpieza general, saneando toda nuestra vivienda o establecimiento comercial. Ahorramos tiempo y ganamos en bienestar interior.

Falsos Techos

Lo más habitual es encontrarlos en los centros de trabajo y oficinas. Su principal problema es que se acumula polvo que puede dar lugar a la aparición de gérmenes y bacterias que pueden mermar la salud de los empleados, motivo por el cual resulta fundamental higienizarlos de forma adecuada de vez en cuando.