El paso del tiempo y el uso juegan en contra de la buena imagen que ofrece una fachada cuando un edificio está recién levantado. Influyen como no las adversidades climáticas, además de la eflorescencia y el moho asociados a la humedad, sobre todo en ciudades del norte de España, algo que sabemos bien como empresa de limpiezas en Bilbao. En las siguientes líneas vemos de qué modo limpiar las fachadas para que mantengan, en la medida de lo posible, su aspecto original. 

A la hora de limpiar la fachada de un edificio, lo más eficaz es contratar los servicios de una empresa especializada teniendo en cuenta que es una tarea de gran envergadura para la que hay que recurrir a los aparatos adecuados y respetar las medidas de seguridad correspondientes para evitar riesgos como eventuales caídas o inhalación de productos tóxicos.

Para eliminar la eflorescencia, esa especie de espuma seca que aparece en las paredes y que es similar a la humedad, lo mejor es limpiar la fachada con agua caliente a presión y demás herramientas profesionales de las que disponemos en Limpiezas Bilbao. Se puede utilizar ácido muriático mezclado con agua, frotar con delicadeza y después aclarar con agua limpia. Recuerda que el agua de la lluvia incide sobre el vierteaguas de la ventana y va arrastrando el polvo y la suciedad depositadas allí, manchando toda la fachada. 

Para eliminar el moho hay que aplicar fosfato trisódico y extenderlo en las paredes de la fachada. En el caso del óxido, hay que aplicar lejía sobre la zona, dejar actuar y después aclarar con agua. 

Expertos en la eliminación de grafitis 

Para quitar las pintadas o grafitis que a veces aparecen en las fachadas de los edificios hay que usar maquinaria de agua caliente a presión (hidrolimpiadora) y productos específicos biodegradables. En nuestro caso, podemos eliminarlas de paredes de ladrillo visto o de muros de hormigón. Después de acabar con la pintada, aplicaremos un producto especial de protección en la pared asegurándonos de que no quede rastro de arañazos o pintadas.