En esta época del año las lluvias y tormentas se multiplican, lo que supone un aumento del riesgo de sufrir alguna inundación. Se trata de un problema mucho más frecuente de lo que pensamos. No hay más que echar la vista atrás para darse cuenta de que todos los años vemos en los informativos noticias sobre este fenómeno climatológico. El agua puede entrar en viviendas y establecimientos comerciales arrasando todo a su paso. Afectado a los suelos, paredes e, incluso, a los techos. Pero, lo más frecuente es que los problemas más graves se localicen en los garajes y sótanos. Desde nuestra experiencia en la realización de limpiezas en Bilbao sabemos que las inundaciones son un hecho pero, también, que las inmediaciones pueden quedar impolutas cuando las aguas vuelven a su cauce.

La situación del sótano, bajo tierra, impide que puedan limpiarse de forma habitual. La mayoría de las veces nos veremos obligados a bombear el agua para poder sacarla al exterior. Se trata de una tarea compleja, que requiere de la pericia de profesionales habituados a este tipo de trabajos. Sobre todo, si tenemos en cuenta que deberemos garantizar ciertas medidas de seguridad.

Desde Limpiezas Abando nos parecen destacables las siguientes cuestiones para poder solucionar una posible inundación en un sótano o garaje.

  1. La evacuación de agua, imprescindible para poder acondicionar las instalaciones, requiere de una serie de herramientas determinadas de las que no disponemos habitualmente. Será necesario el uso de una bomba de agua y recomendable el uso de un generador eléctrico con una fuente de alimentación alternativa, ya que la electricidad y el agua no hacen buenas migas. La ropa de los operarios también será un factor importante, así como el uso de mascarillas para el polvo y guantes de trabajo.
  2. Antes de proceder a los trabajos de limpieza en estas zonas, habrá que analizar el estado de la estructura del inmueble. Las inundaciones pueden provocar problemas que ponen en riesgo la integridad del edificio, como una fuga de gas o la caída de una red eléctrica.
  3. La ventilación del espacio será esencial en un primer momento, habrá que abrir puertas y ventanas para que el aire pueda circular. En caso de que sea un sótano sin sistemas de ventilación natural, será necesario recurrir a los sistemas alternativos. El objetivo no es otro que eliminar los vapores concentrados en la zona y reducir el nivel de humedad en el ambiente. En definitiva, se pretende sanear el espacio para que vuelva a ser aprovechable.
  4. En cuanto a la limpieza será una tarea compleja. Cuando conseguimos evacuar el agua quedarán muchos residuos que habrá que eliminar. Para estas tareas también serán necesarias determinadas herramientas.